Oigo constantemente frases como
“yo soy libre”, o “yo hago lo que quiero”.
Lo he escuchado de diferente gente: amigos, familia, compañeros; mil
personas. Cada vez que lo mencionan me da coraje. ¿Libertad? Ya he escrito en
otras ocasiones la idea que tengo sobre esta palabra tan tangible, porque es lo
que nos mueve en forma diaria. Aunque ésta sea parcial. Pero tan abstracta
porque su significado puede ser indescifrable. Pero que todos nos atrevemos a
pronunciar como si fuera algo fácil de comprender. Ahí mi enojo. Hacer lo que
uno quiere. Que tonto suena. Nadie hace lo que uno quiere. Todos actuamos de
acuerdo a lo que los demás nos dicen.
Por algo somos construcciones sociales; ser rebelde no es hacer lo que
uno quiere, sino lo que nos han enseñado que debemos ser si queremos demostrar
que no estamos de acuerdo, pero miles de personas lo son; o quizás sea sólo un
pretexto para olvidarnos de las cosas que realmente importa. Somos
repeticiones, al menos nuestras acciones.
Supongo que en su momento yo era
de esas personas que tanto critico. Muchas veces me jacté de decir que era
libre para realizar diferentes acciones. Pero de tanto buscar esa libertad me
di cuenta de que tan ridículo era tratar de encontrar algo de lo que no soy
capaz de reconocer. Empezar de un todo, en vez de lo micro para poder llegar a
lo que denominaba libertad. De tanto buscarla me di cuenta que tenía que dejar
de hacerlo para empezar primero a comprenderlo o ¿comprenderme?
Mi punto con este escrito, no es
ninguna de estas dos cuestiones. Sino lo que conlleva esto. El
autoconocimiento. Creo que desde siempre he tenido problemas existenciales, por
llamarlos de una forma, que me atormentan todo el tiempo. Pero, a pesar de esto,
creo que no me conozco del todo. Entonces, mi escrito o intento de, es una
protesta contra la sociedad, por enseñarnos cosas tan absurdas como métodos de
acumulación de dinero, pero no sobre la acumulación del conocer a nuestra
persona. Entonces me doy cuenta que las prioridades de esta sociedad es el
dinero, por algo es capitalista (en su forma cotidiana de decir). Lo que para
mí es algo absurdo, ¿cómo puede considerarse intangible algo como la libertad o
el conocimiento propio y tan tangible algo como el dinero, cuando el
pensamiento está tan cerca de nuestro tacto, mientras que el dinero sólo lo es
por un representación material, llámese monedas o tarjeta de crédito?
¿Cómo podemos decir que hacemos
lo que queremos? Trabajo de mesera, actualmente porque mi vocaciones es eso,
una vocación no una profesión que permita generar recursos, mientras que mi
trabajo si lo hace. En definitiva no hago lo que quiero, nadie paga por
investigar y menos por conocerse. Es por eso, que con el tiempo las personas
dejamos de ser humanos. No actuamos
de acuerdo a nuestras necesidades naturales, sino a nuestras necesidades
creadas: “Necesito un carro, necesito esta playera”. Creadas por una sociedad,
en la que nos desarrollamos. Trabajamos para llenar esta demanda. Sólo somos
obreros que día a día hacemos los que la sociedad nos dicta despreocupándonos y
dejando a un lado lo importante dejando de ser
humanos para ser obreros (concepto
que obviamente leí en algún texto). El problema es que nadie nos ha enseñado a
ser de otra forma.