domingo, 28 de abril de 2013

Existimos personas  que nos expresamos mejor escribiendo que hablando. Mi escritura es una de las cosas que me ha permitido conocerme. Las ideas que pasan todo el día por mi cabeza sólo toman forma a través de un texto. La ortografía y la redacción son necesarias, pero al menos para mí, lo importante son las ideas.

Oigo constantemente frases como “yo soy libre”, o “yo hago lo que quiero”.  Lo he escuchado de diferente gente: amigos, familia, compañeros; mil personas. Cada vez que lo mencionan me da coraje. ¿Libertad? Ya he escrito en otras ocasiones la idea que tengo sobre esta palabra tan tangible, porque es lo que nos mueve en forma diaria. Aunque ésta sea parcial. Pero tan abstracta porque su significado puede ser indescifrable. Pero que todos nos atrevemos a pronunciar como si fuera algo fácil de comprender. Ahí mi enojo. Hacer lo que uno quiere. Que tonto suena. Nadie hace lo que uno quiere. Todos actuamos de acuerdo a lo que los demás nos dicen.  Por algo somos construcciones sociales; ser rebelde no es hacer lo que uno quiere, sino lo que nos han enseñado que debemos ser si queremos demostrar que no estamos de acuerdo, pero miles de personas lo son; o quizás sea sólo un pretexto para olvidarnos de las cosas que realmente importa. Somos repeticiones, al menos nuestras acciones.

Supongo que en su momento yo era de esas personas que tanto critico. Muchas veces me jacté de decir que era libre para realizar diferentes acciones. Pero de tanto buscar esa libertad me di cuenta de que tan ridículo era tratar de encontrar algo de lo que no soy capaz de reconocer. Empezar de un todo, en vez de lo micro para poder llegar a lo que denominaba libertad. De tanto buscarla me di cuenta que tenía que dejar de hacerlo para empezar primero a comprenderlo o ¿comprenderme?

Mi punto con este escrito, no es ninguna de estas dos cuestiones. Sino lo que conlleva esto. El autoconocimiento. Creo que desde siempre he tenido problemas existenciales, por llamarlos de una forma, que me atormentan todo el tiempo. Pero, a pesar de esto, creo que no me conozco del todo. Entonces, mi escrito o intento de, es una protesta contra la sociedad, por enseñarnos cosas tan absurdas como métodos de acumulación de dinero, pero no sobre la acumulación del conocer a nuestra persona. Entonces me doy cuenta que las prioridades de esta sociedad es el dinero, por algo es capitalista (en su forma cotidiana de decir). Lo que para mí es algo absurdo, ¿cómo puede considerarse intangible algo como la libertad o el conocimiento propio y tan tangible algo como el dinero, cuando el pensamiento está tan cerca de nuestro tacto, mientras que el dinero sólo lo es por un representación material, llámese monedas o tarjeta de crédito?

¿Cómo podemos decir que hacemos lo que queremos? Trabajo de mesera, actualmente porque mi vocaciones es eso, una vocación no una profesión que permita generar recursos, mientras que mi trabajo si lo hace. En definitiva no hago lo que quiero, nadie paga por investigar y menos por conocerse. Es por eso, que con el tiempo las personas dejamos de ser humanos. No actuamos de acuerdo a nuestras necesidades naturales, sino a nuestras necesidades creadas: “Necesito un carro, necesito esta playera”. Creadas por una sociedad, en la que nos desarrollamos. Trabajamos para llenar esta demanda. Sólo somos obreros que día a día hacemos los que la sociedad nos dicta despreocupándonos y dejando a un lado lo importante dejando de ser humanos para ser obreros (concepto que obviamente leí en algún texto). El problema es que nadie nos ha enseñado a ser de otra forma.

lunes, 8 de abril de 2013

Reflexiones

Hace poco me encontré con este documento de Word, son tres pequeñas reflexiones que he hecho en diferentes momentos de mi vida y que por alguna razón plasmé en la computadora. Algunas ya tienen unos cuantos años: 6, 7. Quizás la loquera, o la falta de cosas que hacer me han hecho quererlas escribir por este medio, pero decidí no cambiarles nada, así que no quiero que critiquen mi mala ortografía... Aunque acepto que sigue siendo mala...


¿Seguimos siendo seres humanos? En la actualidad las necesidades de las personas han cambiado. Lo de moda es el consumismo: el que puede demostrar que sabe producir más en menor tiempo es considerado como un buen representante de la sociedad, siendo alagado con buen salario y claro con prestigio social. La ciencia, es aquella que se encarga de descubrir y re-inventar nuevas formas de materialismo..., no la que busca encontrar la forma en que nos desenvolvemos en esta realidad. En cambio, nos quejamos de nuestros problemas, con los que llevamos cargas de días, meses, quizás años, aun siendo incapaces de resolverlos, ya que no nos conocemos, debido a que nadie nos ha enseñado como hacerlo: hay otras prioridades. Nosotros nos definimos como seres humanos, pero ¿dónde queda la parte humanitaria? Hoy ya no podemos considerarnos como tales, ya que nos hemos convertido en seres obreros.

Hace poco leí un libro sobre encontrar la felicidad, en cambio de esa felicidad se tiene que dejar de sentir éste: tiene que ser indiferente y cuando se es indiferente, se es indiferente en amor, entonces para encontrar la libertad ¿tienes que dejar de sentir dolor y amor? En otro libro leí sobre el placer del sufrimiento. Se dice que a las personas le gusta sufrir: ejemplo, ¿le gusta a la mujer mostrarle a su marido lo con contenta que está? No, quiere que él vea cuanto sufrió para verlo feliz. El libro dice que el sufrimiento es como una droga.  Hoy llegué a la conclusión de que todo lo que pensé estaba mal.  Alcanzar la libertad no es dejar de sufrir, no es dejar de amar, es amar el sufrimiento y amar cuando amas; es aceptar las dos cosas: es entender el sufrimiento: es buscar en el sufrimiento aceptación, entonces… ¿dejas de sufrir?

Cuando alguien busca, sus ojos sólo ven lo que anda buscando, y no encuentra nada, pues sólo piensa en eso porque tiene un objetivo y está poseído por él. Buscar significa tener otro objetivo, pero encontrar significa ser libre, estar abierto, no tener objetivos.